Durante abril de este año, Buenos Aires celebró la última edición de su festival internacional de cine independiente, el BAFICI. Según el sitio oficial, participaron 300 mil personas. Como siempre, el festival es una buena oportunidad para ver cine distinto al que ofrecen los circuitos comerciales y, quizá, encontrar algunas perlitas. Eso sí, tal es la diversidad (¡438 películas!) que podés clavarte desde un verdadero bodrio (aunque no falten los que le canten loas) hasta un peliculón que seguro no ibas a ver en tu vida (pienso en Separado!).
Este año prioricé el cine documental, un género que cada año suma más porotos cuando tengo que elegir alguna película nueva para ver (hoy, con la cantidad de gente que filma gracias a la facilidad de contar con un equipo adecuado, las opciones son inmensas y casi ningún tema se queda afuera). A continuación la lista de los documentales (excluyendo los musicales) que ví en el BAFICI de este año. Si alguien vio alguna de estas, o quiere recomendar otras, sea amable y deje un comentario abajo.
La idea desde este espacio es dejarles tres selecciones cinéfilas (en tres posts) sobre todo lo que vi, de manera de rescatar algunas películas para la posteridad (?).
Radiant City (2006)
* * * * (Imprescindible)
Dirigida por Gary Burns y Jim Brown
Apasionante, informador y desafiante documental sobre el modelo de vivienda y construcción de suburbios en Canadá y Estados Unidos. La película sigue el día a día de una familia tipo, revelando las consecuencias de vivir tan alejados de la urbe tradicional. Un final con sorpresa, bien meta, de esos que generan divertidos debates entre los cinéfilos.
The Future Is Now! (2011)
* * * (Vale la pena)
Dirigida por Gary Burns y Jim Brown
Otra película de Gary Burns y Jim Brown, los directores de Radiant City. Esta es un documental ficcionado, muy parecido a esos programadas educativos que se encuentran en la BBC o Encuentro. La idea es que una periodista, la "mujer del mañana", trata de convencer a un cínico "hombre del presente" de que hay esperanza en el mundo y que vale la pena esforzarse por construir un mundo mejor. Para eso lo manda a entrevistarse con un poeta, un arquitecto, una artista, un filósofo, un anarquista, dos científicos, una autora y, recurriendo a lo sobrenatural, ¡J. P. Sartre! Esto último no es casual: la película se basa en una francesa de Nicole Védrès dónde se hacía algo similar, con Sartre, Picasso y otros de por medio. El resultado final vale la pena, aunque termina siendo una experiencia demasiada didáctica para la mayoría. Recomendable para pasar en colegios o cursos de ingresos universatarios: un buen estimulante para querer conocer más y contagiar entusiasmo. El problema es que faltaron algunos argumentos (que los hay para defender su postura) de economistas (bien apuntado por Chelo Souto) o líderes sociales (Steph), por ejemplo. Sin embargo, necesitamos más películas así...
The Arbor (2010)
* * * (Vale la pena)
Dirigida por Clio Barnard
Esta película ofrece una novedad formal (para mi, al menos): actores representado y haciendo mímica de diversas entrevistas en off. Es decir, escuchamos la voz del entrevistado, pero vemos a un actor interpretándolo en un escenario completamente distinto. La premisa es interesante, pero el tema que trata no tanto: se basa en la vida de la dramaturga Andrea Durbar, que no tuvo la mejor vida digamos. Después de relatar los dramas personales de la autora, la película sigue a su primogénita, hija de un pakistaní y muy sufrida por ello. Nos cuentan más cosas terribles, pero nada que nos llegue demasiado. Quizá los eventos narrados (no quiero arruinar la película con spoilers) hayan sido notorios en el Reino Unido, pero acá, por las Pampas, ni noticia. De nuevo, lo mejor son las formas, aunque Chelo Souto haya señalado con astucia que esto se parece a los realities de crímenes estadounidenses. Para mi, los actores dan una emotividad y contexto que las entrevistas por sí solas no darían, aunque tampoco estoy tan convencido.
Aisheen (Still Alive in Gaza) (2010)
* * * * (Imprescindible)
Dirigida por Nicolas Wadimoff
Película de Nicolas Wadimoff, quien filmó en la franja de Gaza, a pocas de semanas de ocurrido el ataque israelí. Hay un registro cautivante de pequeños hechos que dan cuenta de lo terrible que viene una vez que se apagan las luces en el cielo. Vemos lo angustiante que es conseguir la ración de comida en un puesto de las Naciones Unidas. Vemos lo demacrado que está un zoológico en el que murieron demasiados animales y ya no queda comida para alimentar a los que sobrevivieron. Vemos cómo una nena tiene un tubo de esos que se insertan en la tráquea y lo lleva un maletín de primeros auxilios, sabiéndolo usar gracias a cursos obligatorios que recibe en la escuela. Pero más que nada vemos los ojos de un chico que cuenta cómo murieron sus parientes, cómo corrió a socorrerlos y una bomba estalló entre ellos. Con su pierna envendada asegura que quiere convertirse en un mártir. Y vemos que no es el único. Con el trasfondo de las ruinas de lo que ya no es, el documental nos advierte, sin palabras de más, que esto no terminó. La composición del plano final lo dice todo: el horizonte se mueve en círculos porque siempre volvemos al principio y seguimos igual.
01/07/2011
BAFICI 2011: documentales
Ilustración de Joaquín Bilbao
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